Conflicto catalan en españa

Cataluña españa

Tres años después del intento fallido de su gobierno de declarar unilateralmente la independencia, Cataluña ha desaparecido de los titulares internacionales. Aunque es poco probable que sus instituciones supongan nuevas amenazas graves para la estabilidad de España, la situación política en la región autónoma está lejos de normalizarse: Varios políticos independentistas están actualmente en la cárcel o en el exilio (buscados por la justicia española), las protestas violentas estallan regularmente en las calles y la «guerra de banderas» continúa en los balcones de los pueblos y ciudades de Cataluña.

«Las elecciones han consolidado la política de bloques. Los ciudadanos votan en función de su identidad nacional, por lo que será muy difícil que el nuevo gobierno traspase esas líneas», explica a Equal Times Lluís Orriols, profesor de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid.

Han pasado varias semanas desde las elecciones y la formación de un gobierno estable sigue siendo una tarea difícil. «Las negociaciones entre los partidos independentistas serán largas y complicadas, sobre todo porque uno de ellos, la CUP, no se mueve por los mecanismos tradicionales de poder. Pero al final llegarán a un acuerdo. Ya hay precedentes», añade.

Por qué cataluña quiere independizarse de españa

Óscar García Agustín es profesor asociado del Departamento de Cultura y Aprendizaje de la Universidad de Aalborg, Dinamarca. Dirige el grupo de investigación DEMOS. Es autor de Populismo de izquierdas (2020), Solidaridad y la «crisis de los refugiados» en Europa (con Martin Bak Jorgensen, 2018), y Podemos y el nuevo ciclo político (con Marco Briziarelli, 2018).

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Óscar García Agustín es profesor asociado en el Departamento de Cultura y Aprendizaje de la Universidad de Aalborg, Dinamarca. Dirige el grupo de investigación DEMOS. Es autor de Populismo de izquierdas (2020), Solidaridad y la «crisis de los refugiados» en Europa (con Martin Bak Jorgensen, 2018), y Podemos y el nuevo ciclo político (con Marco Briziarelli, 2018).

«La crisis secesionista catalana es una de las luchas emblemáticas de nuestro tiempo, con lecciones para todos los interesados en la naturaleza y la forma de la política contemporánea, ya sea el futuro de la soberanía, las cuestiones de territorialidad o las cuestiones en torno a la ciudadanía y el activismo social en el siglo XXI.    El libro de Agustín es un estudio de referencia en este sentido, ya que aprovecha el caso de Cataluña para proporcionar la base de un relato amplio y ambicioso sobre cómo debemos pensar en la política nativista, el populismo y la geopolítica en el siglo XXI. Muy recomendable». -Simon Tomey, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Derecho de la Universidad de Bristol, Reino Unido

Independencia de cataluña 2021

El castellano (o español tal y como lo conocemos con el conocido sonido ‘th’ de las letras ‘z’ y ‘c’) es la única lengua oficial de España a nivel nacional. Sin embargo, existen varias lenguas regionales:  El vasco, el gallego, el aranés y el catalán.

El catalán sólo es una lengua semioficial en Cataluña. Incluye gran parte del noreste de España y el este hasta Valencia, además de las Islas Baleares. Sólo es lengua oficial en Andorra. En otras partes del mundo se habla en menor medida en Alguer, Cerdeña y en la zona francesa de los Pirineos Orientales.

El catalán está reconocido como una lengua distinta del español, es decir, NO es un dialecto del español. Ambas son lenguas románicas occidentales, pero proceden de ramas diferentes. El español procede del románico ibérico (que incluye el portugués) y el catalán del románico gallego (que incluye el francés).

El catalán lo hablan 11 millones de personas. En realidad es completamente diferente al español. Si te pones a leer un poco de catalán, verás hasta qué punto eso es cierto. Aunque tiene algunas pequeñas similitudes con el español, también se parece un poco al francés.

Independencia de cataluña 2020

Los inicios del separatismo en Cataluña se remontan a mediados del siglo XIX. La Renaixença (renacimiento cultural), que tenía como objetivo el renacimiento de la lengua catalana y de las tradiciones catalanas, condujo al desarrollo del nacionalismo catalán y al deseo de independencia[9][10] Entre los años 1850 y 1910, algunos individuos,[11] organizaciones[12] y partidos políticos[13] comenzaron a exigir la plena independencia de Cataluña de España.

El gobierno español remitió la declaración al Tribunal Constitucional español, que dictaminó en marzo de 2014 que la declaración de soberanía era inconstitucional. Sin embargo, el tribunal no rechazó el «derecho a decidir», argumentando que ese derecho no implicaba necesariamente la soberanía o la autodeterminación[40][41].

Al mes siguiente, CiU, ERC, ICV-EUiA y la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) acordaron celebrar el referéndum de independencia el 9 de noviembre de 2014, y que en él se formularían dos preguntas: «¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado?» y (en caso afirmativo) «¿Quiere que este Estado sea independiente?»[43] El 11 de septiembre de 2014 tuvo lugar otra manifestación masiva, la Vía Catalana 2014, en la que manifestantes vestidos con los colores catalanes, amarillo y rojo, llenaron dos avenidas de Barcelona formando una «V» gigante, para pedir la votación[44] Tras la sentencia del Tribunal Constitucional, el gobierno catalán cambió la votación por un «proceso de participación ciudadana» y anunció que sería supervisada por voluntarios. [El gobierno español recurrió de nuevo al Tribunal Constitucional, que suspendió el proceso a la espera del recurso, pero la votación siguió adelante[45] El resultado fue un 81% de votos a favor del sí, pero la participación fue sólo del 42%, lo que podría considerarse como una mayoría opuesta tanto a la independencia como al referéndum[46] Posteriormente se presentaron cargos penales contra Mas y otros por desafiar la orden judicial[45].