Vuelo que se cayo en cuba

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El vuelo 455 de Cubana de Aviación fue un vuelo cubano de Barbados a Jamaica que fue derribado el 6 de octubre de 1976 por un atentado terrorista[3] Las 73 personas a bordo del avión Douglas DC-8 murieron después de que estallaran dos bombas de tiempo y el avión se estrellara en el mar. En el accidente murieron todos los miembros del equipo nacional de esgrima cubano.

Varios exiliados cubanos anticastristas vinculados a la CIA, entre ellos Rafael De Jesús Gutiérrez, un oficial de inteligencia cubano del régimen de Batista convertido en espía de la CIA tras la revolución cubana, fueron implicados por las pruebas. Rápidamente surgieron complicaciones políticas cuando Cuba acusó al gobierno de Estados Unidos de ser cómplice del atentado. Los documentos de la CIA publicados en 2005 indican que la agencia «tenía información anticipada concreta, ya en junio de 1976, sobre los planes de grupos terroristas cubanos en el exilio para bombardear un avión de pasajeros cubano». El ex agente de la CIA y militante y terrorista anticastrista Luis Posada Carriles niega su implicación, pero proporciona muchos detalles del incidente en su libro Caminos del Guerrero[4][5] La Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, de la que Carriles fue fundador, es considerada en general como responsable del atentado[6][7].

Cubana de aviaciónflageladora

LA HABANA, 20 mar (Xinhua) — Después de estar hospitalizada durante 10 meses, Mailen Díaz, la única sobreviviente de un accidente aéreo ocurrido en Cuba el año pasado, ha sido dada de alta, informó hoy miércoles su familia.

La joven superviviente fue tratada durante varios meses en dos hospitales de esta ciudad por equipos multidisciplinarios de especialistas cubanos, que lucharon contra un estado de riesgo vital en el que Mailen permaneció durante un largo periodo de tiempo.

La paciente, que tenía 19 años en el momento del accidente aéreo, sufrió graves heridas en el cuello, la columna vertebral, la zona torácica y otras lesiones que la dejaron parapléjica, así como graves quemaduras que le provocaron serias infecciones y la amputación de la pierna izquierda a la altura de la rodilla.

El Boeing 737-200, alquilado por la compañía local Cubana de Aviación a la aerolínea mexicana Damojh, se estrelló el 18 de mayo de 2018, pocos minutos después de haber despegado alrededor del mediodía del aeropuerto internacional José Martí de La Habana.

Famosos accidentes de avión

El accidente del vuelo nacional parece tener vínculos internacionales, ya que la aerolínea mexicana Damojh, también conocida como Global Air, alquiló el avión Boeing a la compañía aérea de bandera cubana. El fin de semana se supo que Guyana había prohibido la entrada de la misma aeronave en su espacio aéreo después de que su organismo de aviación civil dijera que la tripulación supuestamente la estaba sobrecargando de equipaje en los vuelos a Cuba.

Sin embargo, la propia historia de los viajes aéreos de Cuba no está exenta de tragedias. Según la Red de Seguridad Aérea (ASN), que registra todos los accidentes e incidentes aéreos notificados en todo el mundo, se han registrado 51 accidentes en los que se ha visto implicada la compañía aérea estatal Cubana, incluido el accidente de un Tupolev Tu-154 en 1998, que causó la muerte de 80 personas.

En cuanto a los viajes aéreos en el país caribeño, el Ministerio de Asuntos Exteriores advierte de la «preocupación por los estándares de mantenimiento del transporte público». Sin embargo, señala a los lectores la dirección de una auditoría de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) que califica a Cubana de segura.

Avión accidentado

El vuelo 455 de Cubana de Aviación fue un vuelo cubano de Barbados a Jamaica que fue derribado el 6 de octubre de 1976 por un atentado terrorista[3] Las 73 personas a bordo del avión Douglas DC-8 murieron después de que dos bombas de relojería estallaran y el avión se estrellara en el mar. En el accidente murieron todos los miembros del equipo nacional de esgrima cubano.

Varios exiliados cubanos anticastristas vinculados a la CIA, entre ellos Rafael De Jesús Gutiérrez, un oficial de inteligencia cubano del régimen de Batista convertido en espía de la CIA tras la revolución cubana, fueron implicados por las pruebas. Rápidamente surgieron complicaciones políticas cuando Cuba acusó al gobierno de Estados Unidos de ser cómplice del atentado. Los documentos de la CIA publicados en 2005 indican que la agencia «tenía información anticipada concreta, ya en junio de 1976, sobre los planes de grupos terroristas cubanos en el exilio para bombardear un avión de pasajeros cubano». El ex agente de la CIA y militante y terrorista anticastrista Luis Posada Carriles niega su implicación, pero proporciona muchos detalles del incidente en su libro Caminos del Guerrero[4][5] La Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, de la que Carriles fue fundador, es considerada en general como responsable del atentado[6][7].